Sí, amigos lectores, nuevamente las estrellan titilan en el firmamento, indiferentes y frías a las pasiones y anhelos humanos, inalcanzables en su etérea belleza.
Sí, amigos lectores, nuevamente las estrellan titilan en el firmamento, indiferentes y frías a las pasiones y anhelos humanos, inalcanzables en su etérea belleza.